GUEST POST: A mismas obligaciones, mismos derechos

Publicado originalmente en Levante El Mercantil Valenciano

¿Crees en la democracia para todos? En España los inmigrantes no viven en democracia puesto que, cumpliendo con las mismas obligaciones ante las instituciones, gozan de menos derechos. Exijo el derecho a voto.

«La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo», dejó dicho Abraham Lincoln. La capacidad por parte de un pueblo sometido a una autoridad de influir en ésta o, como mínimo, en su elección mediante el voto, es un rasgo imprescindible de los sistemas democráticos; aunque, en mi opinión, el voto sea una parte mínima de lo que este sistema debe suponer. No obstante, este requisito no se respeta cuando se trata de aplicarlo al inmigrante aunque sea «de lo básico, lo más básico» para considerar un sistema como democrático (e incluso entre los inmigrantes existen discriminaciones a causa de los diferentes convenios de reciprocidad que conceden derechos a unos extranjeros sobre otros). En España, los componentes del colectivo inmigrante no tienen derecho a influir en la elección de las instituciones que van a dictar en qué condiciones y bajo qué normas desarrollarán sus vidas. Como si de un menor, un delincuente o una mujer en los sistemas abiertamente patriarcales se tratase, el extranjero solo tiene derecho a guardar silencio, ya que es un excluido político.

Deberíamos salir a la calle a reclamar. No hay derechos sin deberes; el inmigrante cumple los mismos deberes que un español, pero no goza de los mismos derechos (no los tenía políticos y se están restringiendo los sociales). Ante los posibles escépticos, recuerdo que éste cumple sus deberes cuando paga el IRPF que se aplica a la renta de cualquier persona física en España por el dinero obtenido de su trabajo; y también cumple sus deberes cuando paga el impuesto gravado a cualquier persona que realiza una compra (IVA). El deber se encuentra en cumplir con la legalidad como cualquier otro individuo, en respetar su parte del contrato social. ¿Qué hay de la parte del Estado? Éste no la respeta. «¡Oiga, que yo pago mis impuestos! ¡Soy ciudadano español!». Queremos votar; queremos decidir.

Es complicado establecer el criterio por el cual se debería ampliar el derecho a voto, ahora restringido a las elecciones locales, a otros procesos electorales como los autonómicos y el estatal. El criterio que proponemos es que, a mismas obligaciones, mismos derechos. No obstante, se ha de abrir urgentemente un debate y trabajaré para que así sea. Pero ¿y tú, crees en una democracia para todos?

Sobre el Autor: Fernando Ntutumu-Sanchis

Fernando Ntutumu-Sanchis
Analista de Capital Humano y Políticas Públicas | Consultor de Gestión de la Diversidad en las Organizaciones | Politólogo máster en Democracia y Gobierno especialista en Teoría Política, doctorando en Derechos Humanos | Consulting Practice: Estrategias de Transformación Cultural con foco en Democracia, Migraciones y Derechos